Devocional del 03-12-2017

SU NOMBRE ES ADMIRABLE

Un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Isaías 9:6

 “Un niño nos es nacido, hijo nos es dado”, escuchamos en varios villancicos de Navidad. Estas palabras son una profecía de la Biblia anunciada unos 700 años antes de que se cumpliese el nacimiento de Jesús.

“Un niño nos es nacido, hijo nos es dado”. Ese niño es el “Hijo del Padre”, quien estaba junto a Dios y ahora nos es dado.

“El principado sobre su hombro”. Un día gobernará al mundo con justicia; pero antes, renunció a todos sus derechos para morir en una cruz.

“Se llamará su nombre”. Recibe varios títulos concentrados en una misma persona:

“Admirable”. Toda su persona hace que sea admirable. Su nombre es Jesús, Dios salva, y también es “Emanuel”, Dios con nosotros.

“Consejero”. Creó todo con el Padre; formó el proyecto eterno de Dios; es la sabiduría de Dios.

“Dios Fuerte”. Es el poder de Dios y cumplirá su proyecto. Hizo la purificación de los pecados y es la “resurrección y la vida” (Juan 11:25).

“Padre Eterno”. No tiene principio ni fin, dio origen al tiempo y es el Maestro de la historia.

“Príncipe de Paz”. Este último título evoca su bondad y abnegación por la humanidad, “haciendo la paz mediante la sangre de su cruz” (Colosenses 1:20)

“Dijo Manoa al ángel del Señor: ¿Cuál es tu nombre, para que cuando se cumpla tu palabra te honremos? Y el ángel del Señor respondió: ¿Por qué preguntas por mi nombre, que es admirable?” (Jueces 13:17-18).

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