PRETEXTOS

¿Cuál es la excusa favorita cuando no se quiere hacer algo? Estoy agotado, me siento mal, ya lo haré la próxima semana. Un pretexto es un  “argumento que se da para justificar algo”.

“Jesús pasaba por la orilla del Lago de Galilea cuando vio a Simón Pedro y Andrés, dos hermanos que eran pescadores. Mientras ellos pescaban con sus redes, Jesús les dijo: «Síganme. En lugar de pescar peces, les voy a enseñar a ganar seguidores para mí. En ese mismo instante, Pedro y Andrés dejaron sus redes y siguieron a Jesús”. (Mateo 4:18-20)

¿Qué hacían estos dos hermanos?, Echaban la red en el mar, porque eran pescadores, ¿Eran desocupados? Definitivamente NO, eran trabajadores, es mas en el momento de su llamado estaban trabajando, no hicieron preguntas. Creen en Jesús, se fían de Él, y por eso le siguen dejándolo todo. Dejaron todo "al instante, al momento". No hubo dilación, ni excusas más o menos razonables.

¿Quiénes llegaron a ser estos dos personajes? Grandes hombres que compartieron el evangelio a miles de personas en muchas partes del mundo hasta entonces conocido. ¿Qué habría pasado si Pedro y Andrés hubiesen justificado que estaban muy ocupados y, que por ello no le podían seguir?, definitivamente, ellos y la humanidad se habrían  perdido de las bendiciones que hoy conocemos a través de su ministerio.

Pensar que uno tiene mucho tiempo para ser salvo, no tiene fundamento, pues, cada día, miles de personas mueren repentinamente, sea de muerte natural, accidentes o por asesinato. Los derrames cerebrales destruyen instantáneamente la mente de muchos miles más. Si usted muere en sus pecados, ¿qué excusa tendrá cuando esté delante de Dios, ante el gran trono blanco? (Apocalipsis 20:11-15).

El tiempo es corto. Puede ser que la eternidad esté a la vuelta de la esquina para usted. Quizás Dios le diga este día: “Necio, esta noche vienen a pedir tu alma” (Lucas 12:20). ¡Entonces será demasiado tarde! Todo lo que le quedará por delante será el infierno eterno, ¡terrible consecuencia por haber aplazado el momento para ser salvo! Hoy, tú te vestiste. ¿Qué tal si más tarde otro te vista con otra ropa para acostarte en el ataúd? Ya sería tarde: "He aquí el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación" (2 Corintios 6,2).

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén