¿CUÁNTOS DÍAS NOS QUEDAN DE VIDA?

Cuando Sir William Russell, el patriota inglés, llegó al sitio donde lo habrían de ejecutar, en el año 1683, sacó el reloj de su bolsillo y se lo entregó al médico que lo atendía en la hora de su muerte. -Tenga la amabilidad de aceptar mi reloj- le dijo -. Ya no lo necesito. Me las tengo que ver ahora con la eternidad.

 

Mucho nos dice la Biblia respecto a lo pasajero de la vida, y a la necesidad de prepararnos para la eternidad. Si bien casi todos vivimos como si fuéramos indestructibles, lo cierto es que necesitamos tomar conciencia del hecho de que la muerte se aproxima velozmente a todos nosotros. La Biblia nos advierte que debemos prepararnos para encontrarnos con Dios. Los ricos, con toda su riqueza, no pueden comprar una suspensión de la sentencia de muerte que pesa sobre todo ser humano. Los pobres no pueden mendigar un día extra de vida a la muerte que persigue a todo hombre desde la cuna a la tumba.

 

Las Sagradas Escrituras nos dicen: "Ahora oigan esto, ustedes, los que dicen: "Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad, y allí pasaremos un año haciendo negocios y ganando dinero", ¡y ni siquiera saben lo que mañana será de su vida! Ustedes son como una neblina que aparece por un momento y en seguida desaparece" (Santiago 4, 13-14).

 

Estoy plenamente convencido que si la gente pensara más en la muerte, la eternidad, el juicio y el infierno, viviríamos más santamente y tendríamos una mayor conciencia de Dios.

 

Son muchísimos los cristianos que aplazan para más adelante pensar en la muerte y en el día que habrían que comparecer ante el tribunal de Cristo para rendir cuentas de lo que hicieron aquí en la tierra.

 

La Biblia dice que los días del hombre son "más rápidos que la velocidad del rayo" (Job 7,6). ¿Nos hemos detenido alguna vez a calcular cuántos días hemos vivido aquí en la tierra y cuántos días más nos quedan de vida? Si cumplió 18 años, ha vivido 6, 570 días; si tienes 30 años, cuentas con 10, 950 días de vida; si tienes 50 años, tu estancia en la tierra es 18, 250 días y, si cumpliste 75 años, tu permanencia en esta tierra es de 27, 375 días.

 

A cada uno de nosotros, el tiempo se nos va de las manos. El fallecido ex-presidente Kennedy ni siquiera soñó en aquel viernes a la mañana del año 1963, mientras desayunaba, que a las dos de la tarde estaría en la eternidad. Nunca sabremos el momento en que habremos de partir. Tragedias tales como la de la muerte de Kennedy, deberían ayudarnos a comprender la brevedad del tiempo.

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén