AMADORES DE SÍ MISMOS.

   Leemos en 2 Timoteo 3,1-2: "También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos" (RVR1960)

   También,  2 Timoteo 3, 1-2, Versión Nueva Traducción Viviente (NTV): "Timoteo, es bueno que sepas que, en los últimos días, habrá tiempos muy difíciles. Pues la gente solo tendrá amor por sí misma"

   El apóstol ofrece ahora a Timoteo una descripción de las condiciones que existirán en el mundo antes de la venida del Señor.

   Los últimos días referidos aquí, según MacDonald, son los días entre el período apostólico y la manifestación de Cristo para establecer Su reino. De acuerdo a Escuela Bíblica, "Pablo le estaba diciendo a Timoteo algo muy importante que él quería que supiera. Le estaba informando sobre qué esperar y cuan sería el futuro de la iglesia. No era éste un futuro muy brillante para la iglesia organizada".

   Continuando con Escuela Bíblica, la frase los últimos días "habla de los últimos días de la iglesia, aquellos días que preceden inmediatamente al arrebatamiento de la iglesia. Los últimos días de la iglesia no son los últimos días de la nación de Israel, los cuales fueron mencionados reiteradamente en el Antiguo Testamento. En el Antiguo Testamento los últimos días fueron llamados "el tiempo del fin", lo cual equivale al período de la Gran Tribulación. Esto es bastante diferente a los últimos días de la iglesia, que preceden al evento en el cual Cristo recogerá a Su iglesia".

   Se ha observado a menudo, en palabras del comentarista Bíblico William MacDonald,  que la lista de pecados que saquí aparece es muy similar a la descripción de los impíos paganos en Romanos 1. Lo lamentable es que las mismas condiciones que existen entre los paganos en su estado salvaje e incivilizado son las que caracterizarán a los profesos creyentes en los últimos días.

   MacDonald,  define Amadores de sí mismos como cristianos-egocéntricos, vanidosos, ególatras.

   El texto citado hace tantos siglos atrás por el apóstol Pablo, recobra tanta vigencia en estos días, que nos deja de verdad perplejos. Lo increíble, no está en observar al hombre natural que se goza en vivir sin Dios, sino que una iglesia tan secularizada cuyos líderes y predicadores solo hablan de sí mismos lo que revela un narcisismo extraordinario, tal cual lo dijo el apóstol: "hombres amadores de sí mismos". Estamos en tiempo cuando el hombre nuevamente arremete contra Dios, para pretender usurpar su lugar.

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén