SALIENDO DEL ERROR POR MEDIO DE LA BIBLIA.

Un testimonio del apóstol Pablo muy interesante⸴ contenido en la Primera Carta a Timoteo 1⸴ 13-14 es el siguiente: ‘ Anteriormente⸴ yo era un blasfemo⸴ un perseguidor y un insolente; pero Dios tuvo misericordia de mí porque yo era un incrédulo y actuaba con ignorancia. Pero la gracia de nuestro Señor se derramó sobre mí con abundancia⸴ juntos con la fe y el amor que hay en Cristo Jesús ‘.
Una de las cosas de las cuales tengo un grato recuerdo del catolicismo⸴ es que durante mi pertenencia a este sistema religioso me encontré con grandes amigos: sacerdotes costarricenses⸴ colombianos⸴ pañamenos⸴ de República Dominicana⸴ Obispo hondureño⸴ religiosas con misiones en países del continente de Asia y África⸴ y una interminable lista de predicadores católicos y laicos muy comprometidos con ROMA. Es indudable que muchos de ellos son sinceros y con un deseo inmenso de servir a Dios ; pero⸴ la mayoría⸴ así como Pablo antes de su conversión⸴ están actuando ‘ por ignorancia⸴ en incredulidad ‘ ; están extraviados⸴ sin un encuentro auténtico con Jesucristo⸴ creyendo que son sus propias obras de justicia las que les salvará y no la misericordia de Cristo ‘ ( Tito 3⸴3⸴).
Ni siquiera el ser un profesor de Religión romano me aseguraba la salvación de mi alma. Llegué a comprender que mi celo y mis buenas
obras como docente de Educación Religiosa no me podían salvar⸴ porque había leído en la Biblia: ‘Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros⸴ pues es don de Dios; no por obras⸴ para que nadie se gloríe ‘ ( Efesios 2⸴8-9).
Esto sacudió mi fe en las enseñanzas católicas romanas. Hasta ese momento había aceptado ciegamente todas las enseñanzas de Roma. Un católico no tiene alternativa: o acepta las doctrinas de Roma sin cuestionarlas⸴ o queda excomulgado.
Descubrí que mi vida había sido moldeada en este sistema de errores y yo tenía apenas un conocimiento superficial de las Sagradas Escrituras. Estaba yo mismo engañado y engañaba a otros ( 2 Timoteo 3⸴13). En realidad⸴ mis estudios religiosos estaban basados en la filosofía escolástica y no en la Biblia.
Tenía un gran temor a la muerte y al juicio de Dios. Mi religión me aguijoneaba para que hiciera cosas para ganar mérito ( la misa⸴ los sacramentos⸴ el rosario⸴ las indulgencias⸴ los actos de abnegación ) pero en el fondo me sentía perdido. Los sacramentos eran incapaces de darme el Agua Viva que mi alma tan desesperadamente necesitaba. Al mirar atrás⸴ y reflexionar sobre los años de mentiras y errores en que viví⸴ solamente puedo agradecer a Jesucristo por haberme sacado de este sistema de contradicciones y confusión.