ES LA HORA DE LA BENDICIÓN.

Las maldiciones y las bendiciones son como el aceite y el vinagre. Aunque usted los agite en el mismo recipiente⸴ en breve⸴ uno se sitúa debajo y el otro arriba. Así pasa con las maldiciones y las bendiciones⸴ donde está una⸴ no puede estar la otra. Como tampoco existen términos medios⸴ se es bendito o maldito; pero ambas al mismo tiempo⸴ no puede ser.
Santiago 3:10 dice : ‘ De una misma boca proceden bendición y Maldición. Hermanos míos⸴ esto no debe ser así ‘. Si hemos roto⸴ en el nombre de Cristo⸴ con todas las maldiciones que habíamos heredado y también con las que teníamos por nuestra propia cuenta⸴ estamos listos para recibir las bendiciones. Pero no podemos esperar tener muchas bendiciones⸴ por el solo hecho de haber roto las maldiciones. Comenzamos a recibir las bendiciones como consecuencia de andar en un camino de obediencia a Dios. Cuando estemos superando cada día más faltas⸴ para parecernos mucho más a Cristo. Por otra parte⸴ sabemos que con la fe solamente⸴ no tendremos un derramamiento de bendiciones. La fe sin obras es muerta y aunque sin ella nada somos⸴ es necesario que la acompañemos de buenas obras y servicio a Dios.
Proverbios 11:11 cita : ‘ Por la bendición de los rectos la ciudad será engrandecida; pero las palabras de los malvados la destruyen ‘. Nuestra casa⸴ nuestra ciudad⸴ serán engrandecidas por las acciones de los rectos⸴ no de los impíos. Los impíos pueden creerse muy bendecidos porque según ellos llevan una vida próspera; pero la prosperidad del impío es pasajera⸴ mientras que la del justo está garantizada desde que Jesucristo murió y resucitó por nosotros. Nuestro caminar en fe y obediencia⸴ no sólo nos hace herederos de grandes bendiciones; sino que también cosechamos para nuestros hijos y nietos.
Isaías 44:3 dice: ‘ Porque voy a hacer que corra agua en el desierto⸴ arroyos en la tierra seca. Yo daré nueva vida a tus descendientes⸴ les enviaré mi bendición ‘ . Aunque Israel fue una nación apóstata durante la época de Isaías. El profetizó⸴ que un día⸴ el Espíritu Santo sería derramado sobre una generación futura. Evidentemente⸴ para esto fue necesaria la venida de Jesucristo.
Hermanos⸴ algunos profetas de nuestra época han profetizado que estos años serán de muchas bendiciones para el pueblo de Dios. Para aquellos que han sabido escoger al verdadero Dios y que han estado⸴ bajo cualquier circunstancia⸴ en obediencia⸴ se acerca una etapa de bendiciones. Sabemos que nuestro Señor Jesucristo⸴ al partir⸴ nos prometió preparar moradas para nosotros. Pero⸴ mientras estamos esperando su regreso⸴ debemos estar listos porque ya vienen las bendiciones.